lunes, 8 de febrero de 2010

Educar a personas Ciegas



La ceguera y la sordoceguera (coordinación de deficiencia visual y auditiva), presentan necesidades muy diferentes según sea congénita o adquirida; en un caso, debemos construir el mundo en la mente del niño, y en otro caso, reconstruir un mundo ya conocido. También influirá la edad en que aparece, el grado de lesión, la etiología, nivel intelectual y cognitivo, otras enfermedades o discapacidades asociadas, etc...
Por ello, las personas ciegas o sordociegas van a tener necesidades especiales y requerirán de servicio específicos, siendo fundamental un programa individualizado en función de ello. Un aspecto prioritario será el de la comunicación, y también la orientación y movilidad, aprender o reaprender a desenvolverse para poder llevar una vida independiente. Se trata de conseguir para estos alumnos una normalización de su vida cotidiana, integración social al igual que el resto de las personas, y fomentando su autonomía personal y su participación en los diferentes contextos: familiar, escolar, social... al igual que el resto de los niños de su edad

En este caso, estamos ante un alumno con sordoceguera, que se comunica mediante el sistema dactilológico, y ante un alumno con discapacidad visual (baja visión severa) con retraso mental moderado. Dos combinaciones diferentes de deficiencia: dos sensoriales y sensorial/psíquica. Las consecuencias de estas deficiencias aparecerán en el aspecto social, personal y afectivo del niño, con problemas de comunicación, dificultades importantes para el establecimiento de relaciones interpersonales, percepción distorsionada de su entorno, privación de las motivaciones extrínsecas más básica, perturbaciones emocionales, etc..
En el proceso, se debe tener en cuenta el carácter dinámico del mismo y la correlación de influencias entre las diferentes variables: familia, niño, centro educativo, profesionales... Todas las acciones, recursos, apoyos, etc... irán dirigidos a la consecución de la normalización e integración del menor en todos los ámbitos de su vida, minimizando en la medida de lo posible las consecuencias mencionadas anteriormente de su deficiencia.
La discapacidad sensorial y/o psíquica implica un desarrollo diferente que es necesario conocer para hacer una valoración adecuada. Las relaciones con los demás, con las vivencias, con los objetos... resultan más difíciles para estos niños y, por tanto, necesitan más la ayuda del adulto o de los otros para la interacción, la relación y el descubrimiento del mundo exterior.
Con el fin de que estas personas puedan construir o re-construir significados, el objetivo será estructurar su actividad diaria para darle la seguridad que necesitan. Los aprendizajes serán guiados y apoyamos por la experiencia, especialmente en el comienzo de la intervención.
Sus principales limitaciones girarán en torno a la orientación, movilidad y comunicación. Por lo que, para poder ofrecer una correcta intervención, deberemos preveer las ayudas y recursos físicos, personales y materiales oportunas en el centro escolar:
Ayudas para la Comunicación, como la utilización de los S.A.C. (Sistemas alternativos de comunicación), que constituyen un conjunto estructurado de códigos, con soporte físico o no, a través de los que se pueden llevar a cabo actos de comunicación funcional, espontánea y generalizable por sí solos o en conjunción con códigos vocales, o como apoyo parcial. Se utilizarán para incrementar el número de posibilidades de comunicarse, diferenciando lo que es capaz de comprender y de expresar. Tenemos varios grupos: Lenguaje de Signos, Sistemas de signos y Sistemas Representantivos.
Entre los diversos sistemas, los Alfabéticos (dactilológicos, máquinas de Braille, código Morse u otros medios tácticles de comunicación por vibraciones, escritura sobre la palma, lectura labial, método tadoma, sistema Moon, más fácil que el Braille, máquina Diálogos 2000 A, etc...); No alfabéticos (lenguaje de signos apoyada y en modalidad bimodal); Sistemas orales, en el caso del alumno con ceguera, se empleará junto a sistemas alternativos. Otro ejemplo, Articulador vibrotactil Kanievski, diseñado para sordos, pero con aplicación para sordociegos. A través de nuestro asesoramiento, se establecerán los criterios para la elección del sistema de comunicación más adecuado a los casos.

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