lunes, 15 de febrero de 2010

PAUTAS PARA LA ADAPTACION DE MATERIALES CURRICULARES ORDINARIOS A LOS ALUMNOS DISCAPACITADOS




La utilización del material adaptado va a permitir al alumno con discapacidad incorporarse a un contexto menos restrictivo y abordar contenidos curriculares a los que no podría acceder a través de los materiales que con carácter general utilizan el resto de compañeros.
La inclusión del alumno en actividades más normalizadas, trabajando los mismos temas que el resto de la clase, va a aumentar las oportunidades de interacción con el resto de alumnos sin discapacidad y también con el profesor.
Es un material que si está bien confeccionado y adaptado a las necesidades y posibilidades de trabajo del alumno en cuestión, va a permitirle trabajar con plena autonomía, rebajando así su nivel de ansiedad y disminuyendo por tanto el riesgo de aparición de conductas indeseadas. Ser artífice de un trabajo que todos puedan valorar, va a aumentar su grado de satisfacción y la motivación para seguir integrándose en una clase ordinaria con su grupo de iguales.
Llevar cada día o cada semana el trabajo a casa, dará al alumno y a su familia la oportunidad de compartir lo que el niño hace y aprende en el colegio. También servirá de orientación a los padres para programar actividades que faciliten a su hijo la asimilación y generalización de lo aprendido. Sobre todo, este material le va a permitir aprender, estructurar sus ideas y mejorar el lenguaje, en un contexto más normalizado.
El uso de este material requiere un esfuerzo por parte de todas las personas que van a trabajar con el niño, empezando por ponerse de acuerdo y aceptar que éste puede ser un camino que merece la pena andar. Esto supone un trabajo extraordinario y el empleo de muchas horas para planificar, elaborar el material y hacer un seguimiento conjunto con la familia que nos permita evaluar los resultados.
No es un material que una vez confeccionado sirva para todos los niños. Para que sea eficaz debe adaptarse a las características de cada alumno. Por tanto, cada niño debería tener sus propios materiales adaptados aunque estén escolarizados en el mismo nivel. Además, cada vez que el grupo ordinario cambie de materiales o el alumno pase de curso, habrá que elaborar una nueva adaptación.
Antes de que el alumno empiece a trabajar en el aula ordinaria con estos materiales, se le debe familiarizar con su uso en el aula de apoyo a la integración, es decir, debe haber un entrenamiento para asegurarnos de que domina el tipo de tarea y es capaz de realizarla con plena autonomía. Cada día, en el aula de apoyo se le presentará el tema y el trabajo que abordará cuando se integre con el grupo y nos aseguraremos de que controla el vocabulario, la secuencia de actividades, etc.
En el aula ordinaria, el profesor deberá explicar a sus alumnos la forma en que se va a proceder para integrar al compañero con autismo. Para ello se les debe informar de algunas características de estos niños, resaltando también sus virtudes y capacidades. Se les darán algunas pautas para tratar a su compañero y se les hablará del trabajo que éste llevará a cabo en el aula y la forma en que pueden colaborar en su proceso
de integración.
Con la familia debe haber un contacto fluido que les permita en cada momento estar informados de lo que su hijo hace en el colegio. Se les pedirá colaboración para la organización de actividades que refuercen los aprendizajes que lleva a cabo el alumno en el colegio. Posteriormente se recabará información sobre el resultado de las actividades y se evaluarán conjuntamente.
En definitiva, la adaptación de materiales curriculares puede facilitar la integración del niño discapacitado y aportar ventajas para el mismo niño, sus compañeros y el profesor. Sin embargo, la coordinación, el trabajo y el tiempo que requiere prepara y evaluar dichos materiales, puede ser un inconveniente si no hay consenso entre las personas que trabajarán con el niño sobre la conveniencia de llevar a cabo todo el proceso.

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